La verdadera historia de su invención
Algunos se preguntarán cómo fue el invento del baby call. Es una vieja historia de Diadema que me contó un vecino sobre algo que le contaron…
«Esta historia me la contó una vez el señor Caipillan quién trabajó de telefonista acá en Diadema.
Las señoras se iban a pasear, los señores se iban al Club Diadema a socializar, y el telefonista atendía periódicamente el teléfono de cada casa. Todas las señoras que estaban en el club habían puesto sus teléfonos sobre las cunas en sus casas.
Con lo cual se sentía de golpe un llamado al Club que decía del numero tal o seguro que lo nombraba por el apellido: “Su hijo esta llorando” y ahí salía corriendo la señora , si es que estaba en el club la señora. Pero alguien se ocupaba del niño.
Este es un cuento contado por el telefonista cuando el teléfono pasó a ser mas moderno y él dejó de ser telefonista. Antes en Diadema había sólo cuatro números de teléfono para comunicarse con el barrio. Si alguien desde afuera quería hablar con alguien de Diadema, llamaba a un número y si estaba ocupado llamaba al otro número y así hasta que el telefonista atendiera. Cuando te atendía te preguntaba con que numero quiere hablar. Hacían todo el trabajo técnico y te daban con el número o te decían “ese número está hablando y dejaban colgando esa llamada”.
Si querías llamar desde Diadema para afuera, sólo debías darle rosca a la manecilla del teléfono y el telefonista te atendía y ahí le solicitabas a que número querías hablar. Ni hablar si uno quería llamar a larga distancia. Vos llamabas al telefonista, el telefonista llamaba a la central de Comodoro a pedir larga distancia. Y larga distancia podía ser diez minutos, media hora, una hora o tres horas de espera….como era en todos los teléfonos del país. Para hablar a larga distancia tenías que pedir a alguien que te llame a larga distancia. A veces uno esperaba hasta 3 horas para comenzar a hablar a larga distancia, pero no importaba porque en esa época no había tanto apuro. Lo que se hacía era …. esperar.
Con el tema de los cuatro números yo solía siempre reírme mucho cuando me preguntaban: ¿qué número tenés? y yo daba los cuatro teléfonos. Y me miraban por supuesto como raro y preguntaban ¿pero vos tenés cuatro teléfonos? Claro… les decía, uno personal mío, uno personal de mi señora, uno para la pieza de los varones y otro para la pieza de las mujeres. Ahhhh…respondían. Y en cierto modo era la verdad.»
En la guía telefónica de 1951, el número de Diadema figuraba como el 308.








































